La mera identificación de una dificultad ya constituye un acto creativo. Por otro lado, su resolución puede depender de habilidades técnicas, como sostiene Penagos. Una dificultad se refiere a una situación o inconveniente que surge como resultado de una acción poco acertada. Abordarla implica enfrentar la decisión tomada, siempre y cuando se busque una solución. De lo contrario, esta dificultad podría transformarse en un problema o conflicto, convirtiendo al responsable en alguien temeroso que huirá, perjudicando a quienes se vean involucrados en la dificultad.
La solución para aquellos que afrontan
dificultades reside en la formulación de múltiples alternativas a nivel
cognitivo, emocional y volitivo. Este proceso busca calmar el conflicto interno
y restaurar la armonía deseada. Puede implicar alcanzar un objetivo, ampliar el
conocimiento, brindar consuelo o realizar una reflexión crítica y positiva, sin
descartar el apoyo de otras personas.
La capacidad de ofrecer soluciones a
situaciones o problemas se denomina creatividad. Desde este punto de vista, se
trata de aceptar la situación, observarla desde diferentes perspectivas y
trascender la dificultad. Esto implica comprender que es posible estabilizar la
situación de manera positiva y transformarla en una experiencia de vida
enriquecedora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario