“Bueno “le conteste, “si tienes tiempo…”Se
sonríe por entre barba y dice “mi tiempo se llama eternidad y alcanza para
todo”
¿Qué pregunta quieres hacerme?
“ninguna nueva, ni difícil para ti”
“¿Qué es lo que más te sorprende de
los hombres”?
Y dijo:
Que se aburran de ser niños, apurados
en crecer y luego, suspiran por regresar a ser niños.
Que primero pierdan la salud para
tener dinero y enseguida, pierdan el dinero para recuperar la salud.
Que por pensar ansiosamente en el futuro,
descuiden su hora actual ,con lo que viven el presente ni el futuro
Que viven como si no fueran a morirse
y se mueren como si no hubieran vivido y pensar que YO “
Con ojos llenos de lágrimas y la voz entre cortada
dejo de hablar .sus manos toman fuertemente las mías y seguimos en silencio
después de un largo tiempo y para cortar el clima, le dije:
¿Me dejas hacerte otra pregunta?
No me respondió con palabras, si no
solo con su tierna mirada
¿Cómo padre, que es lo que le pedirías
a tus hijos?
Que aprendan:
Que no pueden hacer que alguien los ame,
lo que si pueden es dejarse amar.
Que aprendan que toma años construir
confianza y solo segundos para destruirla
Que el más valioso no es lo que tienen
en sus vidas, sino a quien tienen en sus vidas
Que aprendan que no es bueno
compararse con los demás .pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos
Que “rico” no es el que más tiene,
sino el que menos necesita
Que bastan unos pocos segundo para
producir heridas profundas en las personas que amamos y que pueden tardar
muchos años en ser sanadas
Que los grandes sueños no requieren de
grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos. Que los amigos de
verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno, ha encontrado su verdadero
tesoro
Que no siempre es suficiente ser
`perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse a si mismos que aprendan, que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen
.Que aprendan, que la verdadera felicidad no es lograr sus metas sino aprender
a ser felices con lo que tienen .Que dos personas pueden mirar una misma cosa y
ver algo totalmente diferente. Que a pesar de que piensen que no tiene nada que
dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentran la fortaleza para vencer sus dolores.
Que aprendan, que amar y querer no son sinónimos si no antónimos, el querer, lo exige todo, el
amar lo entrega todo. Qué nunca harán nada tan grande para que Dios los ame
más, ni nada tan malo para que los ame menos. Que aprendan, que la distancia
más lejos que puede estar de mi es la distancia de una simple oración. ¿Será
posible que alguna vez aprendamos?
Si, por que Dios es amor, nos dice San
Juan.
Pero no es gratis!
La envió Margarita Stromsdofer, mi
hermana, a Nubia Cecilia, mi hija
Julio de 1999

1 comentario:
hay veces que no nos arriesgamos a decirles cuanto los queremos por temor de perderlos o hacerlos sentir algo incómodos...
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