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sábado, 21 de abril de 2012

¿Miedo a qué? por Sandra Becerra



¿Miedo al fracaso? ¿Al rechazo? ¿Al cambio? ¿A la confrontación? ¿Al éxito? ¿A tomar riesgos? ¿A tomar decisiones? ¿Qué te ha costado este miedo? ¿Qué no has logrado por este miedo? ¿Qué cantidad de dinero has dejado de ganar por este miedo? ¿Cuántas personas importantes hoy no son parte de tu vida por este miedo? ... por un momento y determina tu mayor miedo.


El miedo es uno de los factores incidentes para no vivir la vida que nos merecemos, pues el miedo, determinado por el temor, la duda, la indecisión, la dependencia, la ansiedad, la inseguridad, la ansiedad, la preocupación lastiman de sobremanera la autoestima. 

Dichos sentimientos, hacen que no realicemos lo que tenemos que hacer y no permitir que el otro sea; es factor para confundir nuestras metas y hacer confundir a otros en sus decisiones y no adquirir una vida más plena y en felicidad.  Es más, en muchas y variadas ocasiones pensaste en los resultados más fatales o letales, actuando y tomando decisiones como si fueran a pasar... quedándote en tu terreno de comodidad, limitando tus acciones y por lo tanto, tus resultados. 


Las mentiras que inconscientemente nos decimos y creemos sobre lo que puede pasar si tomamos acción... es hacer ver que las Mentiras Internas Exhiben Demasiado Orgullo para fracasar. Pero, no hay que confundir el miedo con la precaución, pues el ser precavido es ser cauto desde los riesgos que se toman, de manera racional, fijando atención en la prudencia y en la práctica de la templanza.  


La mentira más que un problema psicológico, en la mayoría de las situaciones es un problema de índole educacional, razón por la cuál puedes aceptar el miedo como un hecho de vida que sería el vínculo a la deshonestidad, desidia o trola o ver que el éxito es una barrera para alcanzar el areté (la virtud y la excelencia) en el ethos (persona)

Otro factor que incide para protegernos de situaciones aparentemente miedosas (como el que dirán) o dolorosas (que me regañan), es el uso inconsciente de los mecanismos de defensas, pues una parte de nosotros quiere crecer, cambiar o moldear, pero otra parte de nosotros se resiste al cambio, porque nos lleva a lo nuevo, a aquello que para nosotros es inconcebible por nuestros pensamientos y emociones que no esperamos tener, es decir, nos conlleva a cambiar nuestras costumbres ad intra y ad extra, a la virtud... lo desconocido nos produce temor y este temor, si no es entendido, nos puede llevar a la inacción.

Si alguna vez te sientes con ansiedad, lleno de frustraciones y sin motivación, entonces presta atención, porque es muy posible que tus mecanismos de defensa estén trabajando. Estos sentimientos son señales de miedo que quieren mantenerte en tu zona de seguridad.


Necesitas entender el miedo, aceptar que existe, pero es importante actuar a pesar de él, afrontarlo y desvincularlo de tus objetivos. 


¡Toma el riesgo de lograr lo inimaginable 
en tu vida!


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